El Château de Sancerre es una de las pocas bodegas francesas que llevan el nombre de una denominación de origen. Situado en la orilla izquierda del Loira y con vistas a un terroir único de 4 suelos diferentes, sus 55 hectáreas de viñedos están plantadas con vides, que representan una edad media de 25 años. Las onduladas colinas de la región y el clima semicontinental producen vinos Sauvignon Blanc vivos y frescos con una buena estructura y que evocan aromas de grosellas bien maduras y notas ahumadas y pedernal. Los vinos del Château de Sancerre se elaboran, maduran y embotellan en la propia bodega. El arte de la mezcla cumple con altos estándares de acuerdo con el lema del Condestable de Sancerre: "Avanzar antes que lo mejor".
Para elaborar este Sancerre blanco, mezclamos los tres terroirs característicos de la Denominación. Cada uno tiene sus propias características: el sílex aporta potencial de envejecimiento, estructura, frescura y mineralidad; las tierras blancas, redondez y aromas de flores blancas (lirio y acacia) y frutas exóticas (lichi y piña); las Caillottes (caliza dura) y las Griottes (caliza blanda), frescura, aromas florales y cítricos intensos. La mezcla de estos terroirs da como resultado una añada fina, elegante y compleja.
El Château de Sancerre es una de las pocas bodegas francesas que llevan el nombre de una denominación de origen. Situado en la orilla izquierda del Loira y con vistas a un terroir único de 4 suelos diferentes, sus 55 hectáreas de viñedos están plantadas con vides, que representan una edad media de 25 años. Las onduladas colinas de la región y el clima semicontinental producen vinos Sauvignon Blanc vivos y frescos con una buena estructura y que evocan aromas de grosellas bien maduras y notas ahumadas y pedernal. Los vinos del Château de Sancerre se elaboran, maduran y embotellan en la propia bodega. El arte de la mezcla cumple con altos estándares de acuerdo con el lema del Condestable de Sancerre: "Avanzar antes que lo mejor".
Para elaborar este Sancerre blanco, mezclamos los tres terroirs característicos de la Denominación. Cada uno tiene sus propias características: el sílex aporta potencial de envejecimiento, estructura, frescura y mineralidad; las tierras blancas, redondez y aromas de flores blancas (lirio y acacia) y frutas exóticas (lichi y piña); las Caillottes (caliza dura) y las Griottes (caliza blanda), frescura, aromas florales y cítricos intensos. La mezcla de estos terroirs da como resultado una añada fina, elegante y compleja.